Nuestro Manifiesto

uno

Queremos a Chile sustentable y todo lo que en él se cultiva, cria y cocina.

dos

Culinariamente, nos gustan las odas de Neruda y nos conmueve la Epopeya de las comidas y bebidas de Chile de Pablo de Rokha.

tres

Decretamos que, desde ahora, la res vuelve a llamarse vaca y el cerdo vuelve a llamarse chancho.

cuatro

Defendemos todo lo que se cocina en Chile, las comidas criollas y originarias, la cocina de nuestros abuelos, todas son nuestro patrimonio y nuestra cultura e identidad, incluso el plato ajeno, que adoptamos y criamos como nuestro cuando aterriza en nuestras tierras. También apreciamos la cocina que se moderniza y pone énfasis en los productos nacionales.

cinco

Afirmamos que Chile es cada caleta, pueblo, isla y región. Valoramos la diversidad de las preparaciones regionales; todas ellas son parte de nuestro mapa culinario. No sólo la zona central.

seis

Promovemos el fin del marisco recocido y sostenemos que todo sánguche chileno debe crujir y chorrear al comensal.

siete

Proclamamos que nuestra gastronomía es hermana de nuestros vinos, cervezas y destilados. También de las personas y comunidades que los producen. 

ocho

Resolvemos que no basta con exportar materias primas de buena calidad, también debemos sembrar y proteger nuestras distintas variedades de vegetales, algas y mariscos para saborearlas aquí, en Chile. Y cuando exportemos, que esos productos vayan ligados a nuestro recetario nacional. 

nueve

Dictaminamos que la comida chilena hace bien porque utiliza productos de temporada y es nutricionalmente equilibrada. Además, alegra el espíritu nacional y mejora nuestra calidad de vida.

diez

 Nos comprometemos a trabajar incansablemente por lograr que los chilenos y chilenas valoren, cocinen con amor y gocen nuestra comida. Y solo luego de eso, exportaremos la cocina chilena.